Una vuelta por Rusia. A San Petersburgo nos fuimos..
Al fin decidimos salir de Finlandia, después de haber visitado varias de sus ciudades, y el destino elegido fue Rusia.A San Petersburgo que nos fuimos Ñoño, Alex y yo en el tren con más soldados que me había montado nunca. Y encima, en el único vagón para fumadores.
Las anécdotas ocurrieron desde el principio. Primero, una amiga nuestra rusa, que estudia en nuestra Uni, nos dijo que tuvieramos "cuidado" con las mafias. Y claro, uno pues no sabe exactamente a que se refiere eso.
Sin embargo, conforme vas entrando en Rusia, no sé porqué motivo, lo vas entendiendo, y yo veia a Ñoño y a Alex unas caras un poco más acojonás de lo normal, y no era para menos. No quitábamos la mano del pasaporte, porque sin él, podríamos quedarnos en Rusia una buena temporada.
El tren llegó a San Petersburgo, después de que nos sellaran el pasaporte en el mismo tren, y pudimos ver las huellas del pasado. Parecía estar en la Segunda Guerra Mundial, con muros caídos y edificios grises, todo antiguo y muy extraño. No daba muy buen rollo, la verdad.

Así llegamos a la estación, y aparece EL TAXISTA. Un tio majo, sí. Hasta que le dijimos 100 veces que no queríamos subir en el taxi, y el tio nos dijo literalmente "fuck you". ¡Y acabábamos de llegar! Después pillamos el taxi con el retrovisor más grande que yo he visto en mi vida. Y llegamos en 2 minutos al hotel a 200 por hora (exagerando un poco xD) Pudimos ver que uno de los motivos por el que Rusia no tiene problemas de abastecimiento de agua: todos los coches están comidos de mierda. Me recordaba a cuando en España todos los coches eran el seat 600, sólo que aquí todos de color gris, de la mierda que tenían.

Llegamos al hotel, que era inmenso. Bueno, inmenso es poco. Y allí nos encontramos con el resto del Spanish Team, que venía de Moscú, a donde nosotros no pudimos ir.
¡Ya estabamos en Rusia! Y todo acababa de empezar. Unos payasos nos alegraban siempre que estabamos en la recepcion del hotel, y por la noche había un grupito de señoritas dispuestas a alegrarte la noche si eras un buen chico con dinero. Así que os imagineréis el resto ... sí, somos pobres, así que no pudimos consolar a las bellas mujeres.
Lo bueno llegó la segunda noche. Nuestra amiga rusa, Olga Goryachikova, Olga para los amigos, nos quiso llevar a una discoteca a la que ella no iba hacía 4 años. Y se ve que el barrio había cambiado mucho, porque eso era al gueto ruso. Y claro, nos acojonamos otra vez. Digamos que los comentarios entre Quique, Raúl, Alex, Ñoño y yo eran mas o menos como: "bueno, yo cuento 3, y a la de 1 salimos por patas" o "si no hablamos no parecerá que somos españoles" El caso es que, al final, nos fuimos de allí, y llegamos a parar a una de las mejores discotecas en la que yo he estado, "Revolution".
Digamos que era el sitio ideal para un joven latino. Chicas de muy buen ver (digamos que todas), y una sala especial para "intimar", con luces rojas, y un DJ del que me hice colega, que pinchaba House, y el cual me estuvo enseñando algunos trucos, mientras a mi lado una rusa disfrutaba de la búsqueda en arbol y en profundidad que un ruso la infringía por la zona de lo que se dice el medallon del senoidal.
En fin, que eso era ver y no creer. Los 5 que fuimos nos quedamos boquiabiertos, y nos lo pasamos genial. Sin duda alguna, habrá que volver algún día ; )

Al día siguiente fuimos a visitar el museo de Hermitage, donde había una sección dedicada a España, y otra con unos caballos mu hermosos.
Pero aún faltaba la última anécdota, EL GUARDIA. Después de dormir una hora, ya que llegamos a las 7 de la disco y nos levantamos a las 8 pa ir al museo, ya nos volvíamos para casa. Y cogíamos el metro. Yo, tan feliz, iba con mi cámara a hacer una foto, pero estaba llena la tarjeta y no pude.
Y esto que me viene un guardia hablándome en ruso. Yo, que se mucho ruso, me hice el tonto, como si no le entendiera, y tras un buen rato, comprendí que me decía que no podía hacer fotos y que tenía que pagar por haber hecho una. Aquí os reproduzco un poco la situación:
El timado(yo): ¿Una foto? Yo no he hecho ninguna.
El timador: Tienes que pagar 100 rublos (3 euros y pico) (todo esto en ruso y con gestos)
El timado: Pero que me estás contando, tronco. Mira la cámara, la última foto es del culo de una rusa.
Raul: ..pero si no ha hecho la foto...
El timador: 100 rublos, please.
El timado: Pero vamos a ver.....
Raul: ..pero si no ha hecho la foto...
...(un tiempo después)...
El timador: 100 rublos, please.
El timado: me cago en to...que mala hostia...
Raul: ..pero si no ha hecho la foto..
Ñoño: tronco, paga y que le den por culo.
Ángela: pero mira que eres orgulloso, paga.
El timado: toma tus putos 100 rublos...
El timador: OK, now you have to sign....
El timado: ¿que? Yo no firmo na.
Raul: ...¿que ahora tiene que firmar?
El timador: Sign, please.
El timado: Que no me sale de los cojones, ¿me entiendes? No firmo ná.
Ángela: pero mira que eres orgulloso, firma.
Ñoño: ...joder, que éste no firma...
...tensión...
El timador: (se las pira....)
El timado: será ....
Raúl: jeje, al final no has firmado!
Ñoño: yo no me puedo creer lo que he visto.
Ángela: pero mira que eres orgulloso Víctor. Tenías que haber firmado...
El timado: Pues ahora hago una foto!!
Y aquí está la foto ; )

Bueno, y aunque está muy resumido y me he saltado detalles como que Ñoño perdió la cámara digital o que las 3 camas del hotel se mancharon de cerveza o esa mujer soldado que nos pidió el pasaporte a la vuelta mientras comprobaba si nuestro rastro era el que venía en la foto, creo que no está mal del todo. Aquí os dejo otras cuantas foticos de San Petersburgo. Have fun!








